4 Min de lectura | Los niños, al igual que las personas adultas, pueden desarrollar trastornos de ansiedad pero también pueden sufrir ansiedad por su falta de experiencia vital, inmadurez emocional y dependencia de sus padres.

Los trastornos de ansiedad son muy frecuentes en la niñez y la adolescencia. Aproximadamente, 13 de cada 100 niños y adolescentes de entre 9 y 17 años experimentan algún tipo de trastorno de ansiedad. Las niñas se ven más afectadas que los niños y cerca de la mitad de los niños y adolescentes con estos trastornos padecen un segundo trastorno de ansiedad u otro trastorno mental o de comportamiento, como la depresión. Además, los trastornos de ansiedad pueden coexistir con trastornos de salud físicos que necesitan tratamiento.

La mayoría de los niños disfrutan al ir a la escuela, pero algunos se muestran aterrorizados e intentan cualquier táctica para evitar asistir. Los padres deberían reconocer que los niños que siempre buscan una excusa para faltar a la escuela podrían padecer de algún grado de ansiedad.

Síntomas de la ansiedad infantil

La ansiedad infantil se puede presentar de muchas maneras:

  • Pensamientos constantes y miedo sobre su propia seguridad y la de sus padres.
  • Deseo constante de faltar a la escuela.
  • Trastornos afectivos: timidez extrema, sentimiento de inferioridad…
  • Trastornos motores: tartamudez, tics, sonambulismo, succión del pulgar…
  • Trastornos cognitivos: bajo rendimiento escolar, peor capacidad de concentración y memoria.
  • Manifestaciones psicosomáticas: insomnio, enuresis, asma bronquial, anorexia, cefaleas, vómitos, abdominalgias…
  • Demasiada dependencia de los padres de familia.
  • Pánico o berrinches al separarse de los padres.
  • Problemas de sueño o pesadillas.

Los trastornos de ansiedad más frecuentes en niños

Trastorno de ansiedad generalizada

Los niños y adolescentes con este trastorno se preocupan en extremo por sus actividades, ya sea por su rendimiento académico, deportivo o incluso por ser puntual. Esta clase de personas suelen ser muy responsables, se sienten tensos y necesitan mucha seguridad. Pueden quejarse de dolores de estómago u otras afecciones psicosomáticas sin causa física aparente.

Ansiedad infantil: niño sentado en las escaleras con las manos tapándose la cara

Trastorno de ansiedad por separación

Los niños con este trastorno suelen tener dificultad en dejar a sus padres para ir a la escuela, quedarse en casa de un amigo o estar solo. A menudo, se “aferran” a sus padres y tienen problemas para quedarse dormidos. El trastorno de ansiedad por separación puede ir acompañado de depresión, tristeza o miedo a que algún miembro de la familia se vaya o muera.

Fobias

Los niños y adolescentes con fobias tienen excesivos miedos no reales a ciertas situaciones u objetos. Muchas fobias tienen nombres específicos, y el trastorno puede centrarse en animales, tormentas, agua, lugares altos o situaciones específicas como encontrarse encerrado en un lugar reducido.

Trastorno de pánico

Los “ataques de pánico” repetitivos en niños y adolescentes sin una causa aparente son signos de un desorden de pánico. Se caracterizan por ser períodos de intenso miedo acompañados por fuertes latidos del corazón, sudoración, mareo, nauseas o sentimiento de muerte inminente. La experiencia es tan terrible que viven con el miedo de que puedan sufrir otro ataque. Los niños y adolescentes con el trastorno suelen hacer cualquier cosa para evitar la situación que provoque otro ataque. Es posible incluso que no quieran ir a la escuela o separarse de sus padres.

Trastorno obsesivo-compulsivo

Los niños y adolescentes con trastorno obsesivo-compulsivo, se ven atrapados en un patrón de pensamientos y comportamientos repetitivos. Aunque puedan reconocer que éstos parecen sin sentido y traumatizantes, son muy difíciles de parar.

Trastorno de estrés post-traumático

Los niños y adolescentes pueden desarrollar un estrés post-traumático después de haber experimentado un acontecimiento sumamente estresante, como abusos físicos o sexuales, ser testigo de un hecho violento o la vivencia de un desastre.

Tratamiento

Ante la sospecha de un cuadro de ansiedad se debe consultar con el pediatra o el psicólogo. Los Seguros de MAPFRE Salud cuentan con un amplio cuadro médico  de especialista en psicología infantil, además tiene disponible el Servicio de Orientación Pediátrica 24 horas, para cualquier consulta relacionada con la salud de sus hijos.

Los tratamientos conductuales son muy importantes pero también la terapia familiar o el uso de técnicas de relajación para manejar las situaciones de estrés, como, por ejemplo, el yoga.

En los casos más graves, donde las relaciones sociales se ven muy afectadas o el grado de ansiedad es muy alto, se puede recurrir a la medicación.

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Lo que debes saber…
  • Los trastornos de ansiedad son muy frecuentes en la niñez y la adolescencia.
  • El miedo constante sobre la propia seguridad, la timidez extrema o los tics son manifestaciones típicas de la ansiedad infantil.
  • Además del tratamiento adecuado, la terapia familiar o el uso de técnicas de relajación son esenciales para manejar las situaciones de estrés.

 

Dra. Esther Martínez García

Especialista en Pediatría

Médico consultor de Advance Medical