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¿Qué es la alveolitis dental?

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La alveolitis dental es una complicación dolorosa tras una extracción, causada por la pérdida del coágulo que protege el alveolo. Provoca dolor intenso, mal aliento e inflamación, especialmente tras extraer muelas del juicio. La prevención es clave: evitar fumar, no usar pajita y seguir al pie de la letra las indicaciones del dentista.

Resumen del contenido

  1. Síntomas principales
  2. Causas y factores de riesgo
  3. Opciones de tratamiento
    1. Manejo profesional por el dentista
    2. Cuidados Personales
  4. Recomendaciones para favorecer la cicatrización y reducir molestias
  5. Lo que debes saber…

La alveolitis dental, conocida como alveolitis seca u osteítis alveolar, es una complicación dolorosa tras una extracción dental, que se desarrolla en el alveolo, la cavidad ósea donde situaba el diente extraído. Su incidencia general es 1% al 4% de todas las extracciones, es la complicación postoperatoria más frecuente. La probabilidad de sufrirla aumenta drásticamente, entre un 20% y 30%, después de la extracción de las muelas del juicio.

Normalmente, después de una extracción, el alveolo se llena de sangre, formando un coágulo que protege el hueso y las terminaciones nerviosas expuestas, facilitando la curación. La alveolitis ocurre cuando este coágulo no se forma adecuadamente, se desprende prematuramente o se disuelve antes de que la herida sane, dejando el hueso expuesto al ambiente oral, lo que provoca inflamación intensa, dolor y retrasa la curación., la alveolitis seca se clasifica en:

  • Alveolitis Seca Primaria: Se presenta inmediatamente después de la extracción, sin sangrado significativo.
  • Alveolitis Seca Secundaria: Aparece entre el segundo y cuarto día post-extracción, con pérdida total del coágulo, mal sabor en la boca, dolor intenso y radiante, inflamación de los ganglios linfáticos y halitosis leve.

Síntomas principales

Los síntomas de la alveolitis suelen aparecer de uno a tres días después de la extracción, cuando el dolor postoperatorio inicial debería estar disminuyendo.

Los síntomas principales incluyen:

  • Dolor Intenso y Agudo: es el síntoma más distintivo, severo y agudo, que aumenta significativamente entre las 24 y 72 horas posteriores a la extracción.
  • Dolor Radiante: el dolor se extiende a áreas adyacentes como la oreja, el ojo, la sien o el cuello en el mismo lado de la extracción, debido a la irritación del nervio trigémino.
  • Dolor Persistente y Nocturno: el dolor es constante y puede intensificarse durante la noche, dificultando el sueño.
  • Agravamiento al Masticar: la presión o masticación en la zona afectada exacerba considerablemente el dolor.
  • Mal Sabor en la Boca y mal aliento (halitosis): un sabor desagradable, amargo o metálico es frecuente y un olor fétido emana de la boca, indicando la presencia de bacterias y descomposición de tejidos.
  • Fiebre Leve: en algunos casos, puede haber una ligera elevación de la temperatura corporal.
  • Edema y Enrojecimiento: las áreas alrededor del alveolo pueden aparecer enrojecidas e hinchadas.
  • Linfadenopatía: inflamación de los ganglios linfáticos cercanos, especialmente en alveolitis seca secundaria.

Causas y factores de riesgo

La alveolitis es multifactorial, resultado de una combinación de factores que impiden la formación o estabilidad del coágulo sanguíneo. La causa principal es el fallo en la formación o la disolución prematura del coágulo protector.

Factores de riesgo identificados incluyen:

  • Tabaquismo: es uno de los factores de riesgo más importantes; los químicos presentes en el tabaco interfieren con la curación y la succión al fumar puede desplazar el coágulo.
  • Uso de píldoras anticonceptivas orales: los estrógenos pueden alterar los procesos hormonales e interferir con la formación y estabilidad del coágulo, aumentando la actividad fibrinolítica.
  • Mala higiene bucal o infección preexistente: la acumulación de bacterias aumenta el riesgo de infección y degradación del coágulo.
  • Extracciones dentales traumáticas o complicadas: las extracciones difíciles, especialmente de molares o muelas del juicio, aumentan el riesgo debido a mayor trauma tisular, densidad ósea y menor vascularización.
  • Cuidados postoperatorios inadecuados: no seguir las instrucciones del dentista, como beber con pajita o enjuagar con fuerza, puede desalojar el coágulo.
  • Antecedentes de alveolitis previa: aumenta significativamente el riesgo de recurrencia.
  • Edad y sexo del Paciente: mayor probabilidad en pacientes de mayor edad y mujeres, posiblemente relacionado con ligamentos periodontales más delgados, reducción del flujo sanguíneo con la edad y fluctuaciones hormonales.
  • Enfermedades sistémicas: pacientes inmunocomprometidos (ej. diabetes) tienen mayor riesgo.
  • Radioterapia en huesos maxilares y mandibulares: causa cambios en los tejidos y reduce el flujo sanguíneo.
  • Uso excesivo de anestésicos vasoconstrictores: puede reducir el sangrado y la tensión de oxígeno, retrasando la curación.
  • Irrigación local con presión excesiva: puede impedir la formación adecuada del coágulo o extraeerlo.
  • Técnicas de extracción inapropiadas o uso excesivo de anestesia.
Dentista cogiendo una herramienta

Opciones de tratamiento

El tratamiento de la alveolitis se enfoca en el alivio del dolor, la limpieza del alveolo y la promoción de la cicatrización.

Manejo profesional por el dentista

  • Limpieza del alveolo: Irrigación minuciosa con solución salina para eliminar restos. Se desaconseja el curetaje agresivo.
  • Colocación de apósitos o pastas: Se llenan el alveolo con gasa o pasta (ej. Alveogyl, esponjas de colágeno con PRGF, píldora GECBB) que actúan como barrera protectora y liberan analgésicos/antisépticos. Requieren cambios frecuentes.
  • Medicamentos:
    • Analgésicos: Para controlar el dolor (ej. ibuprofeno, AINEs, paracetamol con codeína, ketorolaco, celecoxib).
    • Antibióticos: No siempre necesarios de forma rutinaria, se prescriben si hay riesgo de infección severa o inmunocompromiso (ej. amoxicilina, metronidazol, clindamicina).
  • Enjuagues bucales especiales: clorhexidina (0.12% o 0.2% en gel) o solución de agua salada para eliminar bacterias y mantener la zona limpia.
  • Intervenciones quirúrgicas: en casos complejos, regularización de bordes alveolares o uso de colgajos.
  • Terapia Láser: la terapia láser de baja intensidad estimula el metabolismo celular, la microcirculación, y proporciona efectos analgésicos, anti-edematosos y antiinflamatorios, acelerando la cicatrización.

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Cuidados Personales

  • Medicamentos: tomar analgésicos y antibióticos recetados.
  • Compresas frías: aplicar en la parte exterior de la mandíbula para reducir inflamación y dolor.
  • Enjuagues cuidadosos: enjuagar el alveolo con agua salada o solución especial indicada por el dentista, evitando movimientos bruscos.
  • Evitar sustancias nocivas: no fumar, no consumir tabaco, alcohol ni bebidas carbonatadas.
  • Hidratación: beber abundante agua.

La curación de la alveolitis seca suele durar entre 10 y 15 días, variando según la respuesta individual al tratamiento y los cuidados postoperatorios.

Recomendaciones para favorecer la cicatrización y reducir molestias

  • Higiene oral rigurosa y cuidadosa: mantener una excelente higiene bucal antes y después de la extracción para prevenir la acumulación de placa bacteriana. Cepillar y usar hilo dental con suavidad cerca del área de extracción. enjuagar suavemente con enjuague antiséptico o solución de agua salada tibia.
  • Evitar factores que desalojan el coágulo:
    • No fumar ni consumir tabaco: Evitar al menos 48 horas antes y el mayor tiempo posible después de la extracción, ya que la succión y los químicos pueden desalojar el coágulo.
    • No beber con pajita: La succión puede crear presión negativa y desalojar el coágulo.
    • Evitar enjuagues o escupir con fuerza: Los movimientos vigorosos pueden perturbar el coágulo.
  • Hidratación y dieta: beber abundante agua. Evitar bebidas carbonatadas. Consumir alimentos blandos y evitar masticar directamente sobre la extracción.
  • Seguir todas las instrucciones postoperatorias: adherirse estrictamente a las indicaciones del dentista.
  • Manejo del dolor en casa: tomar analgésicos recetados y aplicar compresas frías.

La prevención, que incluye una higiene oral meticulosa y el estricto cumplimiento de las instrucciones postoperatorias (especialmente evitando la succión y el enjuague vigoroso), es la estrategia más efectiva para mitigar el riesgo de alveolitis.

Lo que debes saber…

  • La alveolitis dental es una complicación dolorosa tras la extracción dental causada por la pérdida o mala formación del coágulo sanguíneo, dejando expuesto el hueso y causando inflamación y dolor intenso.
  • Sus síntomas principales incluyen dolor intenso y radiante, mal sabor y mal aliento, inflamación y enrojecimiento, y puede ser provocada o agravada por factores como tabaquismo, mala higiene y extracciones traumáticas.
  • El tratamiento se basa en aliviar el dolor, limpiar el alveolo, usar apósitos y medicamentos, y la prevención mediante una higiene bucal cuidadosa y seguir las instrucciones postoperatorias para evitar la pérdida del coágulo.

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