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La Astenia otoñal

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LO QUE DEBES SABER…

 
-Para evitar la astenia otoñal es básico mantener unos hábitos de vida saludables.
-La dieta ha de ser variada y equilibrada, rica en vitaminas, fibra y con las proteínas necesarias.
-Dormir bien, realizar ejercicio y aprovechar las horas de luz natural para hacer actividades al aire libre también es importante.
 

Astenia otoñal

Cambio de ánimos, alteraciones de biorritmos, tristeza, apatía, decaimiento, dificultad de conciliar el sueño… la llegada del otoño trae muchas más consecuencias que la caída de las hojas de los árboles.
 
Después de meses de calor y mucha luz solar llega el otoño, estación caracterizada por una disminución de temperatura y de cantidad horas de la luz que percibe nuestro organismo, todo esto provoca alteraciones en el biorritmo y en el estado anímico. Muchas personas en esta época del año sienten tristeza, cansancio, apatía, decaimiento, somnolencia, dificultad de concentración. Estos síntomas se denominan astenia otoñal, aparecen por una mala adaptación del organismo a los cambios estacionales y suelen durar pocos días o semanas. Este desorden biológico desaparece en cuanto el organismo se adapta y se regula.

Organizar nuestra vida

Para evitar la aparición de la astenia otoñal el mejor tratamiento es su prevención manteniendo unos hábitos de vida saludables. Se recomienda:
 
Bienestar. Astenia otoñal

  • Mantener una alimentación variada, sana y equilibrada para evitar la deficiencia nutricional. La dieta debe ser rica en vitaminas y fibra (fruta, frutos secos, cereales integrales, verdura y legumbres) y debe aportar proteínas (pescado, huevo, carne baja en grasas) para el buen funcionamiento del sistema nervioso y para estimular la producción de neurotransmisores que regulan las emociones.
  • Fraccionar las ingestas a lo largo del día y mantener un horario de comida. Así evitaremos las comidas copiosas y las digestiones pesadas.
  • Respetar los patrones de sueño y dormir las horas necesarias. Intentar mantener un horario fijo para acostarnos y para levantarnos. Así lograremos regular los biorritmos y los estadios de sueño y vigilia.
  • Realizar una actividad física de forma moderada. Andar cada día 40-60 minutos es una alternativa muy saludable. El ejercicio físico de forma regular y moderado relaja la mente por la secreción de endorfinas y mantiene el tono muscular.
  • Aprovechar las horas de luz natural para salir a tomar el sol. La luz solar ayuda a levantar el ánimo ya que activa una serie de neurotransmisores y estimula la segregación de hormonas responsables de las emociones y del control biológico en función del día y la noche.
  • Eliminar sustancias excitantes para el sistema nervioso como la teína, cafeína y tóxicos como el alcohol y el tabaco.
  • Realizar actividades intelectuales que nos estimulen y motiven.

Las defensas en todo lo alto

El otoño también es una estación del año donde el organismo disminuye sus defensas por la bajada de temperatura. Para activar el sistema inmunitario se deben seguir una serie de recomendaciones:
 
Bienestar. Astenia otoñal

  • Después del verano es un buen momento para desintoxicar el cuerpo de los excesos y volver a educar el organismo con unos hábitos saludables.
  • El otoño es un buen momento para volver a mantener horarios de comidas.
  • Aprovecharse de los alimentos propios de esta estación ya que tienen sustancias nutritivas necesarias para esta época del año.
  • Las frutas y verduras de otoño nos aportan vitaminas y minerales indicadas para combatir el frío y activar nuestras defensas.

Entre las verduras destacan:

  • Las colíferas (coliflor, coles de brusela) ricas en vitamina C y ácido cítrico.
  • La alcachofa y la berenjena que favorecen la digestión de las grasas y desintoxican el organismo.
  • Calabacín y calabaza ricos en vitaminas con acción antioxidante y poca energía. Indicados para depurar el organismo.
  • Setas ricas en vitaminas y minerales, alto porcentaje de fibra y muy bajo valor energético.

Entre las frutas destacan:

  • Los cítricos (naranjas, mandarinas) ricos en vitamina C que protegen nuestra mucosas y nos previenen de resfriados.
  • La granada es una fruta estacional con acción desinfectante y además también contiene el ácido cítrico que estimula la acción de la vitamina C.
  • Frutas más energéticas para combatir las bajas temperaturas como el membrillo, la chirimoya y la uva.
 
Equipo Médico

Advance Medical

 

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