5 Min de lectura | La meningitis es una inflamación de las meninges. Las meninges son unas membranas que recubren el sistema nervioso central (encéfalo y la médula espinal). Son tres membranas, y entre ellas circula el líquido cefalorraquídeo.

Existen diferentes tipos de meningitis, las principales son las meningitis bacterianas agudas causadas por una infección bacteriana. Normalmente cuando se habla de casos de meningitis, se está haciendo referencia a este tipo de enfermedad.

¿Cómo se produce la meningitis bacteriana?

Las meningitis bacterianas agudas son causadas por diferentes tipos de bacterias:

  • En adultos, la principal causa de meningitis es el Streptococo pneunomiae o neumococo.
  • En los niños, la bacteria más frecuente es la Neisseria meningitidis o meningococo. En los niños, la frecuencia de otras bacterias como el Haemophilus influenzae ha disminuido drásticamente desde la inclusión de su vacuna en el calendario vacunal.
  • Las meningitis por Lysteria monocytogenes se dan en neonatos (recién nacidos menores de un mes) o en personas con algunas enfermedades crónicas como la cirrosis.
  • Las meningitis que aparecen como complicaciones de intervenciones neuroquirúrgicas sobre el sistema nervioso central, están causadas por Estafilococos o Estreptococos en gran porcentaje.

Meningitis por neumococo o meningococo

En los casos de las meningitis por neumococo o meningococo (las más frecuentes), las bacterias colonizan la mucosa de la nasofaringe del individuo y pueden pasar a la circulación sanguínea, y de allí, llegar hasta el sistema nervioso central e infectar el líquido cefalorraquídeo y las meninges. Se produce una reacción inflamatoria contra estas bacterias y nos hallamos antes una meningitis.

Meningitis por Lysteria

En el caso de las meningitis por Lysteria, el mecanismo es diferente pues esta bacteria se puede ingerir a través de alimentos contaminados y se instala en el tubo digestivo. De allí puede pasar a la circulación sanguínea y posteriormente llegar al sistema nervioso central.

Síntomas de la meningitis

La meningitis puede ser una enfermedad fulminante y ser mortal en pocas horas o bien puede tener una evolución más lenta en varios días. Los síntomas y signos clásicos de la meningitis son:

Síntomas frecuentes de meningitis

  • Fiebre
  • Cefalea (dolor de cabeza)
  • Rigidez de nuca
  • Vómitos
  • Algunas personas presentan convulsiones (crisis epilépticas).
  • Disminución del nivel de conciencia y coma, consecuencia de la hipertensión endocraneal (signo de mal pronóstico).
  • En las meningitis por meningococo: petequias en tronco, extremidades inferiores o mucosas (pequeñas manchas de color rojo) y/o infarto cerebral a lo largo de la evolución de la enfermedad.

¿Cómo saber si tengo meningitis?

Ante la sospecha clínica de meningitis, el diagnóstico se realiza analizando el líquido cefalorraquídeo mediante una punción lumbar. Los análisis y el cultivo del líquido cefalorraquídeo permiten saber la bacteria causante de la enfermedad en la mayoría de los casos.

Muchas veces es necesario practicar estudios de neuroimagen como la Tomografía Computarizada o la Resonancia Magnética craneales, para complementar la información.

¿Cuál es el tratamiento?

Es fundamental es realizar un análisis para conocer cuál es la bacteria causante de la meningitis y así, personalizar el tratamiento. Sin embargo, dado que la meningitis bacteriana es una enfermedad grave y potencialmente mortal, se requiere ingreso hospitalario inmediato. Los Centros Sanitarios tienen protocolos para el tratamiento con antibióticos por vía endovenosa según la edad y vía de contagio (extra o intrahospitalaria). Es muy importante comenzar con antibióticos lo antes posible, incluso antes de conocer la bacteria en particular. Una vez realizado el análisis para conocer la bacteria, se puede cambiar el antibiótico a otro más específico.

Además del tratamiento antibiótico, se establece tratamiento complementario que normalmente incluye corticoides endovenosos para disminuir toda la reacción inflamatoria en el sistema nervioso central, y tratamiento específico de las complicaciones como convulsiones, coma, infarto cerebral, etc.

Mortalidad

La mortalidad de la meningitis bacteriana varía según la bacteria causante de la misma: las meningitis neumocócicas pueden llegar a tener una mortalidad de hasta el 20%, mientras que en las meningitis meningocócicas es bastante menor (del 3 al 7%). El pronóstico es peor si aparecen convulsiones o disminución del nivel de conciencia en las primeras horas de evolución de la enfermedad, o bien cuando se da en lactantes o personas mayores.

A pesar de que la mayoría de personas superan y se curan de una meningitis sin secuelas, en algunos casos pueden quedar alteraciones de la memoria, disminución de la capacidad intelectual o crisis epilépticas.

Medidas preventivas

Vacunas

La vacunación sistemática de los niños contra el Haemophilus influenza tipo b ha disminuido las meningitis por este germen. Hoy en día, también se incluyen el calendario vacunal de los niños la vacunación contra uno de los tipos de meningococo (serotipo C).

Existe la vacuna contra el neumococo, que no es de aplicación obligatoria en todas las comunidades autónomas, pero que también se ha visto disminuye la incidencia de enfermedad neumocócica grave en los niños más pequeños.

Antibióticos profilácticos

Ante un caso de meningitis siempre aparece gran alarma social, y las personas del entorno se preguntan qué hay que hacer para evitar la transmisión y nuevos casos de la enfermedad. Solo en los casos de meningitis meningocócica y meningitis por Haemophilus influenza es necesario localizar los contactos y tomar medidas preventivas como la profilaxis antibiótica. En el resto de casos de meningitis esto no es necesario.

La profilaxis antibiótica consiste en dar antibióticos a las personas que han estado en contacto con el enfermo para minimizar el riesgo de aparición de nuevos casos y erradicar los portadores nasofaringeos del meningococo. En el caso de la meningitis menigocócica, la profilaxis antibiótica se realiza con el antibiótico rifampicina durante 2 días. Como la meningitis meningocócica es una enfermedad de declaración obligatoria a las autoridades sanitarias, serán éstas y el personal médico las que indiquen las pautas y personas que deben recibir la profilaxis antibiótica. Por normal general está indicada en los siguientes contactos:

  • Personas que conviven en el mismo domicilio.
  • Persona con exposición directa a gotas o secreciones nasofaríngeas (besos con intercambio de saliva, pero no besos en la mejilla).
  • Si el afectado es un niño pequeño, en la guardería o parvulario está indicada la profilaxis de los compañeros de su clase y los educadores. No está indicada la profilaxis a todo el centro.
  • En el caso de cursos de primaria o niños mayores se puede valorar la profilaxis a los compañeros que tienen un contacto más frecuente con el afectado o a los amigos más cercanos.

Por lo general no está indicada la profilaxis antibiótica en los compañeros de trabajo o amigos sin relación estrecha, ni a las personas que hayan asistido a un mismo acto social, ni a personas que han viajado en el asiento de al lado en un transporte público. Ante la duda lo mejor es acudir al médico. MAPFRE Salud cuenta con un servicio de Orientación Médica 24 horas donde te aclararan todas las dudas.


Dra. Miriam Anglada Oriol

Especialista en Medicina Interna
Medico consultor de Advance Medical