2 Min de lectura | El gran interés suscitado ante la búsqueda de una determinada imagen corporal ha provocado que surjan en el mercado numerosas dietas, prometiendo una rápida pérdida de peso y sin esfuerzo. Estas dietas milagrosas, prescritas por personas ajenas al campo de […]

El gran interés suscitado ante la búsqueda de una determinada imagen corporal ha provocado que surjan en el mercado numerosas dietas, prometiendo una rápida pérdida de peso y sin esfuerzo. Estas dietas milagrosas, prescritas por personas ajenas al campo de la nutrición, son carentes de rigor científico y utilizan estrategias o argumentos pseudo- científicos para convencer de sus beneficios

 

Año tras año aparecen nuevas dietas de adelgazamiento a través de programas de televisión, revistas de moda,… que inducen a una restricción calórica muy severa. Se caracterizan por ser desequilibradas en nutrientes y aportar muy poca energía, constituyendo un riesgo para la salud. Además, al excluir numerosos alimentos necesarios para el organismo, contribuyen a la adquisición de malos hábitos alimenticios y conducen a una monotonía alimentaria que las hacen insostenibles en el tiempo.

 

Para Basilio Moreno, presidente de la Asociación Española para el Estudio de la Obesidad, «es muy importante informar sobre estas dietas, ya que todas, en mayor o menor medida son peligrosas para la salud».

 

Fesnad (Federación Española de Sociedades de Nutrición) advierte que las dietas milagro podrían aumentar el riesgo de padecer enfermedades cardiovasculares, diabetes, varios tipos de cáncer, problemas renales y hepáticos, así como osteoporosis. Son desequilibradas y no satisfacen las necesidades nutricionales. Aún así, el 31 % de los españoles con sobrepeso ha seguido alguna vez una «dieta milagro».

 

En los últimos años han conseguido difusión por la falsa creencia de «nueva, mágica y revolucionaria» y algunas de estas «dietas milagrosas, pintorescas y sensacionalistas» consiguen una pérdida de peso a corto plazo, no por las supuestas bondades atribuidas, sino por ser bajas en calorías.

 

Por todo ello, para lograr una pérdida de peso a largo plazo debemos huir de los métodos milagrosos y formar unos buenos hábitos alimentarios.

 

Aprender a comer de forma equilibrada, con variedad de alimentos, junto con la práctica habitual de ejercicio físico, son el mejor método para preservar la salud.

 

Dra. Ana García Robles

Especialista en medicina de educación física y deporte y en medicina del trabajo

Médico Consultor de Advance Medical

 

Deborah Blasco

Enfermera especialista en Nutrición

Enfermera consultora de Advance Medical