4 Min de lectura | La mayoría de las parasitosis intestinales cursan con un cuadro clínico muy variable y generalmente de carácter leve. En la mayoría de las ocasiones cursan de forma asintomática o con un cuadro de diarrea aguda leve.

Las enfermedades parasitarias o comúnmente conocidas como lombrices intestinales constituyen una importante carga de enfermedad en todo el mundo, y sobre todo, aunque no de forma exclusiva, en países en vías de desarrollo. Este tipo de enfermedades y de infecciones protagonizadas por parásitos intestinales están en aumento en los últimos años sobre todo debido al incremento de los viajes alrededor del mundo y de una sociedad globalizada.

Por qué se produce

La infección por parásitos intestinales se produce por la ingesta de huevos, larvas o quistes de estos patógenos o por su transmisión directa a través de la piel aprovechando orificios naturales y orificios provocados por lesiones en piel o heridas Cada uno de los tipos de parásitos realizará un recorrido específico en el interior del huésped afectando con ello a unos u otros órganos internos.

Cómo se clasifican estos parásitos

Los parásitos intestinales se clasifican en dos grupos:

  • protozoos
  • helminto

Dentro de esta clasificación encontramos diferentes subtipos según el órgano afecto y su relación con el ser humano infectado. Generalmente se dividen en:

  • Parásitos patógenos (con capacidad infectiva)
  • Parásitos comensales (establecen una relación con su huésped y conviven ambos en una relación de igualdad).

Cómo y a quién afectan

Existen pocos estudios que establecen cual es la frecuencia y los porcentajes de afectación de cada uno de los tipos de lombrices intestinales. Pero, de forma estimada podemos exponer que la incidencia de parasitosis intestinales en la población pediátrica española se encuentra en torno al 26,7- 44,7%, y existe parasitación múltiple hasta en el 53% de los casos. Teniendo en cuenta la clasificación anterior, los protozoos Giardia lamblia son los más frecuentes en niños menores de 5 años que acuden a guardería.

Los helmintos más frecuentes son los oxiurios y los enterobius vermicularis. Los factores predisponentes más habituales para padecer parásitos intestinales son: ingestión de alimentos contaminados, poco cocinados o crudos, convivencia con personas infectadas o con animales domésticos que pueden ser reservorios de patógenos humanos y niños que acuden a guardería o están en instituciones.

Parásitos intestinales: hombre curvado con loas manos en el estómago y una lombriz dentro de un círculo

Síntomas y diagnóstico

La mayoría de las parasitosis intestinales cursan con un cuadro clínico muy variable y generalmente de carácter leve. En la mayoría de las ocasiones cursan de forma asintomática o con un cuadro de diarrea aguda leve. Cuando la infestación de parásitos intestinales se cronifica es posible observar episodios puntuales de mal nutrición, diarreas crónicas y solo si se prolonga en el tiempo, riesgo de desnutrición.

En situaciones reales clínicas es difícil realizar por la sintomatología un diagnóstico diferencial entre todos los tipos diferentes de parásitos intestinales, ya que las manifestaciones clínicas son muy inespecíficas tal y como hemos explicado anteriormente. Por ello, el diagnóstico se realiza a través de un examen microscópico de heces aconsejándose la recogida de 3 muestras en diferentes días ya que la eliminación de parásitos es irregular en la misma persona de un día a otro.

Las heces deben ser frescas (pocas horas tras la defecación), no contaminadas por orina. Otros métodos diagnósticos inmunológicos para la detección de antígenos en heces:

  • Enzimoinmunoanálisis (ELISA),
  • Inmunofluorescencia,
  • PCR, y serológicos con detección de anticuerpos específicos en suero, son útiles sobre todo en parasitosis invasivas con resultado negativo en el estudio microscópico de heces.

Tratamiento

Las parasitosis intestinales representan hoy día un reto para los médicos y sus familias ya que llegar a un diagnóstico concreto es, en ocasiones, complejo y duradero en el tiempo. Los tratamientos efectivos son específicos de cada subgrupo de parásitos y hace que la localización y el diagnóstico de precisión adquieran una relevancia muy importante para su correcto tratamiento. En todo caso, es necesario individualizar a cada paciente con sospecha de infestación por parásitos intestinales y a su familia para la elección concreta y precisa de un tratamiento.

 

Lo que debes saber…

  • La mayoría de las parasitosis intestinales cursan con un cuadro clínico muy variable y generalmente de carácter leve. En la mayoría de las ocasiones cursan de forma asintomática o con un cuadro de diarrea aguda leve.
  • Los factores predisponentes más habituales para padecer parásitos intestinales son: ingestión de alimentos contaminados, poco cocinados o crudos, convivencia con personas infectadas o con animales domésticos que pueden ser reservorios de patógenos humanos y niños que acuden a guardería o están en instituciones
  • Es necesario individualizar a cada paciente con sospecha de infestación por parásitos intestinales y a su familia para la elección concreta y precisa de un tratamiento.

 

Dr. Diego Díez

Especialista en Medicina Familiar y Comunitaria de Teladoc Health