6 Min de lectura | La malnutrición alcanza un espectro amplio de condiciones, desde la emaciación (un peso insuficiente respecto de la talla), la falta específica de nutrientes o la obesidad. La malnutrición es un problema mundial que va más allá de la palabra hambre. Muchos niños que no se han visto nunca afectados por una hambruna están malnutridos.

Malnutrición en el mundo

En cifras, según la Organización Mundial de la Salud (OMS), 1.900 millones de adultos tienen sobrepeso o son obesos, mientras que 462 millones de personas tienen insuficiencia ponderal. Además, 52 millones de niños menores de cinco años presentan emaciación, 17 millones padecen emaciación grave, y 155 millones sufren retraso del crecimiento, mientras que 41 millones tienen sobrepeso o son obesos.

Hasta un 45% de las muertes de menores de cinco años están relacionadas con la desnutrición. La mayoría se registran en los países en vías de desarrollo que, a su vez, están aumentando las tasas de sobrepeso y obesidad en la niñez, otro tipo de desnutrición. La desnutrición provoca unas 7.000 muertes infantiles al día en el mundo.

Causas de la malnutrición

La desnutrición en los países en vías de desarrollo es una causa de morbi-mortalidad muy importante. Los niños suelen ingerir dietas pobres en nutrientes, sin llegar a unos mínimos energéticos para afrontar el crecimiento y a todo eso se suma la gran incidencia de enfermedades que dificultan la absorción de vitaminas y minerales (como las diarreas). Estos factores son los responsables de una de cada tres muertes infantiles en el mundo.

Quienes sobreviven, a menudo lo hacen con secuelas que limitarán toda su vida y también la de sus hijos… es por eso por lo que se suele decir en sentido figurado que la malnutrición es casi una enfermedad hereditaria. Todos sabemos que no es una enfermedad genética, pero es capaz de impactar muy negativamente en la salud del individuo consiguiendo saltar generaciones y perpetuar el ciclo de malnutrición, enfermedad y pobreza de padres a hijos.

Tipos de malnutrición

El término «malnutrición» se refiere a las carencias, los excesos y los desequilibrios de la ingesta calórica y de nutrientes de un individuo. Tenemos tres grandes grupos:

Desnutrición

  • Emaciación (peso insuficiente respecto de la talla): Un niño pequeño que presente una emaciación moderada o grave tiene un riesgo más alto de morir.
  • El retraso del crecimiento (talla insuficiente para la edad): a talla insuficiente respecto de la edad se denomina retraso del crecimiento. Es consecuencia de una desnutrición crónica o recurrente, asociada a unas condiciones socioeconómicas deficientes, a la recurrencia de enfermedades y/o a una alimentación o unos cuidados no apropiados.
  • La insuficiencia ponderal (peso insuficiente para la edad). Es más prevalente en países en vías de desarrollo. Suele indicar una pérdida de peso reciente y grave, debida a que el niño no ha comido lo suficiente y/o a que tiene una enfermedad infecciosa, como la diarrea, que le ha provocado la pérdida de peso.

Malnutrición

Relacionada con las carencias de micronutrientes (la falta de vitaminas o minerales importantes). Puede darse en países de toda condición, aunque es más frecuente en países en vías de desarrollo. El organismo necesita micronutrientes para un crecimiento y desarrollo adecuado. El yodo, la vitamina A y el hierro son los más importantes en lo que se refiere a la salud pública a escala mundial.

Sobrepeso, la obesidad y las enfermedades no transmisibles relacionadas con la alimentación

Más prevalentes en países desarrollados pero en incremento, en los últimos años, en países en vías de desarrollo. Una persona tiene sobrepeso o es obesa cuando pesa más de lo que corresponde a su altura. Una acumulación anormal o excesiva de grasa puede afectar a la salud.

El sobrepeso y la obesidad pueden ser consecuencia de un desequilibrio entre las calorías consumidas (demasiadas) y las calorías gastadas (insuficientes). A escala mundial, las personas cada vez consumen alimentos y bebidas más calóricos, y tienen una actividad física más reducida. Es un gravísimo problema de salud pública.

Malnutrición en niños: pies de niño encima de una báscula y trozos de cinta de metro

Consecuencias de la malnutrición

Las carencias nutricionales no son gratuitas, y comportan pagar un peaje, en lo que a salud se refiere, nada desdeñable. Los niños que crecen con desnutrición pueden desarrollar problemas físicos por déficit de vitaminas y minerales y padecen retrasos en su aprendizaje y desarrollo cognitivo. Esto afecta de por vida a su potencial de desarrollo físico e intelectual tanto de la persona afectada y el de sus hijos. Es una lacra para el desarrollo de muchas comunidades, reduciendo su potencial humano.

La desnutrición debilita la salud de los más pequeños, les hace vulnerables a enfermedades que todavía los debilita y desnutre más. Incrementa el absentismo escolar, disminuye la capacidad de aprendizaje.
Son niños sin opciones que se convierten en adultos sin opciones con grandes dificultades para progresar.

Las repercusiones en el desarrollo y las consecuencias de índole económica, social y médica de la malnutrición son graves y duraderas, para las personas y sus familias, para las comunidades y para los países.

Qué se puede hacer…

La desnutrición tiene un impacto devastador en la vida de los niños a corto y largo plazo. Multiplica las probabilidades de padecer enfermedades como la neumonía, la diarrea o la malaria. Por eso la desnutrición es una de las peores enemigas de la supervivencia infantil.

UNICEF y otras organizaciones internacionales están poniendo en marcha acciones específicas para bajar las cifras de malnutrición infantil en el mundo centrándose en estos puntos:

  • Alimentación infantil: promoción de la lactancia materna y la nutrición no solo de los niños sino también de las madres. Los dos primeros años de vida son críticos para el correcto desarrollo físico y cognitivo. La optimización de la nutrición al comienzo de la vida (en particular los 1.000 días que transcurren entre la concepción y el segundo aniversario del niño) asegura el mejor inicio posible de la vida, con beneficios a largo plazo.
  • Micronutrientes: la carencia de nutrientes muy específicos como el yodo, el hierro o la vitamina A es una “desnutrición oculta”, ya que puede no haber repercusión en el peso pero sí la hay a nivel de salud y desarrollo cognitivo. Las circunstancias ambientales como la falta de acceso a determinados alimentos o los escasos conocimientos sobre nutrición de muchas familias son la causa de este tipo de carencias.
  • Seguridad alimentaria en emergencias:  la malnutrición aumenta dramáticamente y es más mortal en emergencias sanitarias o sociopolíticas. Cuando hay algún desastre natural, se produce una sequía, una inundación o un conflicto, es cuando se generan las mayores situaciones de emergencia nutricional. Entidades como UNICEF trabajan para hacer llegar suministros vitales a las poblaciones en peligro con la mayor rapidez y eficacia posible.

Liderado por la OMS y la Organización de las Naciones Unidas para la Alimentación y la Agricultura (FAO), el Decenio de las Naciones Unidas de Acción sobre la Nutrición hace un llamamiento para que se adopten políticas en seis esferas de acción:

  • Crear sistemas alimentarios sostenibles y resilientes en favor unas dietas saludables.
  • Proporcionar protección social y educación nutricional a niños y familias.
  • Armonizar los sistemas de salud y las necesidades de nutrición y proporcionar cobertura universal de las medidas nutricionales esenciales.
  • Velar por que las políticas de comercio e inversión mejoren la nutrición.
  • Crear entornos seguros y propicios para la nutrición en todas las edades.
  • Fortalecer y promover la gobernanza y la rendición de cuentas en materia de nutrición en todos los lugares.

 

Lo que debes saber…

  • La desnutrición tiene un impacto devastador en la vida de los niños a corto y largo plazo. Multiplica las probabilidades de padecer enfermedades como la neumonía, la diarrea o la malaria.
  • Los niños que crecen con desnutrición pueden desarrollar problemas físicos por déficit de vitaminas y minerales y padecen retrasos en su aprendizaje y desarrollo cognitivo. Esto afecta de por vida a su potencial de desarrollo físico e intelectual tanto de la persona afectada y el de sus hijos.
  • Liderado por la OMS y la FAO, el Decenio de las Naciones Unidas de Acción sobre la Nutrición hace un llamamiento para que se adopten medidas de acción.

 

Dra. Esther Martínez García

Especialista en pediatría de Teladoc Health