2 Min de lectura | Por regla general un bebé que no come lo que tiene que comer está irritable y manifestará su malestar: durmiendo mal, con el llanto, quejido… Si esta situación se prolonga en el tiempo es cuando repercutirá en el peso y […]

Por regla general un bebé que no come lo que tiene que comer está irritable y manifestará su malestar: durmiendo mal, con el llanto, quejido… Si esta situación se prolonga en el tiempo es cuando repercutirá en el peso y en la talla.

 

Cuando la alimentación no es la adecuada existen déficits de vitaminas A, B,C y D, hierro y proteínas.

Manifestaciones clínicas

Un bebé con una alimentación insuficiente tendrá alguno de los siguientes síntomas:

 

  • Pérdida de peso
  • Estreñimiento
  • Piel seca
  • Cabello débil y sin brillo
  • Llanto excesivo
  • Irritabilidad
  • Insomnio

En nuestro ámbito, la manifestación más frecuente de una mala nutrición es el «estancamiento ponderal»; es decir, el Pediatra, en los controles rutinarios de peso y talla observa que no hay un buen desarrollo del niño y que el crecimiento no es adecuado.

 

El problema puede estar en la pauta de alimentación o errores en la preparación de los alimentos:

 

  • Preparación de biberones diluidos o muy concentrados. En el primer caso el bebé tomará menos calorías de las que necesita y en el segundo, puede deshidratarse.
  • Espaciar mucho la toma del biberón o preparar una cantidad inferior a la que el niño necesita.
  • Agujeros de la tetina muy pequeña, el niño se cansa de comer.
  • No dar el pecho a demanda.
  • No introducir la alimentación complementaria y sólo dar leche.
  • El niño ha padecido alguna enfermedad en las semanas previas a la toma del peso (gastroenteritis, bronquitis…) que ha dificultado la alimentación y ha habido una disminución del peso.
  • Mala relación materno-filial y rechazo de la comida por parte del bebé.
  • Maltrato por parte de los padres.
  • Problemas económicos.

En los niños que no ganan peso hay que investigar si existe alguna enfermedad asociada que sea la causa:

 

  • Problemas digestivos: celiaquía, parásitos, malabsorción, reflujo gastroesofágico, enfermedad inflamatoria intestinal…
  • Problemas neurológicos: mala deglución.
  • Alergias: la más frecuente en los lactantes en la alergia a las proteínas de la leche de vaca.
  • Problemas hormonales o metabólicos
  • Problemas de corazón
  • Infecciones
  • Cáncer

Tratamiento

En cada caso el Pediatra debe realizar un análisis exhaustivo de la situación personal del niño y su entorno, así como una meticulosa exploración del bebé.

 

Se debe aumentar los nutrientes de la dieta del niño y corregir los déficits de vitaminas si los hubiera mediante suplementos. La educación de los padres es fundamental, hay que darles pautas de alimentación y hacer un seguimiento estrecho de niño.

 
 

Dra. Esther Martínez García

Especialista en Pediatría

Médico consultor de Advance Medical