4 Min de lectura | Existen muchos factores que debemos tener en cuenta durante el embarazo, como la alimentación, el ejercicio o descansar y dormir bien. El estrés es otro factor fundamental que hay que regular durante el embarazo, ya que puede afectar a la salud del bebé y la madre.

Las manifestaciones del estrés durante el embarazo pueden repercutir en el plano físico, psicológico y social.

Según encuestas recientes, hasta un 80% de las futuras madres presentan síntomas de estrés durante el embarazo. Si bien es cierto, que cada embarazo es diferente, existen una serie de causas que habituales que pueden desencadenar estrés en la mujer embarazada:

Causas que pueden generar estrés

 El deseo de hacerlo todo perfecto impulsado por el nuevo modelo de maternidad; se tienen hijos más tarde y a menudo uno sólo, por lo que hay cierta presión para que todo salga bien, como si solo se tuviera una oportunidad.  En este sentido existe una preocupación excesiva por el desarrollo del feto. Si bien la amniocentesis al final del primer tercio de embarazo genera mucha angustia, esta preocupación puede alargarse durante todo el embarazo haciendo que la mujer viva constantemente preocupada por la salud del bebé. Esta sensación se incrementa cuando se trata de un embarazo de riesgo.

 Por otro lado, existen otro tipo de factores personales que pueden generar estrés en la mujer embaraza, como problemas económicos o personales. Durante el embarazo, algunas parejas descubren que tienen opiniones opuestas en cómo quieren educar al niño y esto puede desencadenar picos de estrés.

Por último, la mujer embaraza tiene que modificar muchos de sus hábitos y esto puede generar estrés, por ejemplo, dejar de fumar o tener que suspender alguna medicación durante el embarazo.

Síntomas de estrés en una embarazada

  • Insomnio
  • Nerviosismo
  • Falta o exceso de apetito
  • Tristeza o ira repentinas
  • Problemas de concentración
  • Falta de motivación

Estrés en el embarazo: mujer embarazada en consulta médica

Efectos en el embarazo

En situaciones de estrés prolongadas el organismo segrega altas concentraciones de hormonas, sobre todo catecolaminas (adrenalina y noradrenalina) y cortisol.

La duración excesiva de estos estados puede provocar alteraciones en el sistema inmune, la memoria, la presión arterial, la glucosa, etc. y también puede influir en otras hormonas como la del crecimiento o la prolactina.

Todo esto puede generar consecuencias durante el embarazo, que fundamentalmente son:

  • Parto prematuro (antes de la 35ª semana).
  • Bajo peso al nacer.
  • Existen estudios que alertan sobre otras repercusiones sobre el feto, a pesar de que no hay consenso o no es concluyente: niveles de desarrollo cognitivo más bajos, desarrollo motor más retrasado, enfermedades respiratorias, afectaciones dermatológicas, aumento de riesgo de aborto espontáneo, problemas emocionales y de comportamiento en el bebé como déficit de atención o hiperactividad…
  • Somatizaciones (dolores de cabeza, problemas dermatológicos, etc.)
  • Pensamientos negativos repetitivos

Consejos para regular el estrés

Las reacciones emocionales no son las mismas en todas las mujeres ni el estrés afecta por igual. Lo relevante es cómo la madre percibe la situación estresante, no la intensidad del suceso de por sí.

  • Haz un cambio de enfoque en tus preocupaciones, contempla nuevas posibilidades. Como dice el dicho: “todo depende del cristal con que se mire”.
  • Aprende sobre maternidad: embarazo, parto, temas educativos… te ayudará a estar mejor posicionada.
  • Refuerza tus vínculos: Socialízate, comparte tiempo con otras personas fomentando relaciones de confianza. Comparte tus preocupaciones y busca ayuda si es necesario.
  • Pon límites a tu autoexigencia. Recuerda que la madre perfecta no existe. Fija expectativas realistas.
  • Mantén un estilo de vida saludable: descansa todo lo posible, come equilibradamente, practica ejercicio físico según recomendaciones médicas, tómate las cosas con calma, mantén horarios regulares, elimina café, alcohol, tabaco…
  • Acude a clases de preparación a la maternidad. Ayudarán a reducir la angustia del parto y del postparto.
  • Busca tiempo para ti y haz cosas que te resulten satisfactorias. Un baño caliente, un paseo, una película, leer…
  • Entrena nuevas técnicas: Meditación, relajación, musicoterapia, mindfulness, yoga, etc. pueden ser de gran ayuda.
  • Aprende a delegar. No tienes por qué ocuparte absolutamente de todo.
  • Crea red: relaciónate con otras futuras mamás antes del parto (grupos en internet, clases preparto, amigas/familiares…) y después (parque, escuela infantil…). Compartir inquietudes con personas que pasan por situaciones similares puede enriquecer la propia experiencia.
  • Pide ayuda en lo que sientas que no llegas.
  • Los seguros de MAPFRE Salud cuentan con un amplio cuadro médico de especialistas en psicología y obstetricia. ¡Consulta las condiciones!

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Lo que debes saber…

  • Las manifestaciones del estrés durante el embarazo pueden repercutir en el plano físico, psicológico y social.
  • La duración excesiva de estados de estrés puede provocar alteraciones puede influir la hormona del crecimiento o la prolactina, y esto puede generar consecuencias durante el embarazo, como parto prematuro, bajo peso al nacer y otras repercusiones sobre el feto.
  • Lo relevante es cómo la madre percibe la situación estresante, no la intensidad del suceso de por sí.

 

Cristina Agud

Psicóloga sanitaria y psicoterapeuta en Teladoc Health