3 Min de lectura | Los entrenadores de fitness y los profesionales que nos dedicamos a la prescripción de ejercicio para la salud, estamos de enhorabuena gracias una reciente publicación científica que confirma que la actividad física es fundamental para reducir nuestro porcentaje de grasa.

Ningún estudio hasta la fecha había comparado tantas opciones de entrenamiento ante un mismo objetivo, con tantas variables y para un grupo de población concreto, en este caso con obesidad. Nos referimos al Metanálisis Obesity reviews, estudio University College Dublin, por Graine O’Donoghue

Combinar ejercicio de alta intensidad y fuerza

Los entrenamientos que combinan ejercicio aeróbico de alta intensidad (75% de nuestra frecuencia cardíaca de ejercicio) y ejercicios de fuerza con cargas altas (más del 75% de una repetición máxima) producen efectos beneficiosos que son superiores a cualquier otra modalidad de ejercicio para:

  • Disminuir la adiposidad abdominal (barriga).
  • Aumentar el porcentaje de masa magra (musculo) respecto al porcentaje de grasa corporal de nuestro organismo.
  • Mejorar nuestra frecuencia cardio-respiratoria retardando la fatiga a la hora hacer ejercicio debido a la mejora de la eficiencia cardiovascular.
  • El corazón está más fuerte y bombea sangre a todo el cuerpo con más fuerza.

¿Cómo debe ser el ejercicio?

Los entrenamientos tipo recomendados para conseguir este objetivo son los entrenamientos funcionales interválicos de alta intensidad (HIIT) que combinan resistencia y fuerza.

Para realizar este tipo de entrenamientos:

  • Realiza una prueba de esfuerzo previa (medico deportivo) que garantice que tu estado físico es óptimo para poder iniciarte en este tipo de modalidad deportiva.
  • Introdúcete de forma progresiva y siempre bajo supervisión médica (controles puntuales) durante el periodo de entrenamiento.
  • Durante la ejecución de estos entrenamientos asegúrate de estar controlado por un técnico/entrenador de fitness que adapte las cargas de resistencia (frecuencia cardiaca) y fuerza (Repeticiones Máximas) a tu nivel físico.

¿Cómo se ha realizado el estudio?

  • Duración: 8 semanas (2 meses).
  • Días de entrenamiento: 3-5 veces a la semana.
  • Duración de los entrenamientos: 30-60 minutos.
  • Se utilizaron siete categorías para clasificar los entrenamientos con ejercicios para los grupos control (ECA) incluidos:

Ejercicio y obesidad: tabla de ejercicios físicos para perder grasas

Consecuencias de tener obesidad para la salud

La obesidad, aumenta el riesgo de padecer:

  • Enfermedades cardiovasculares (ECV): infartos, hipertensión, arterioesclerosis, dislipemia, ictus…
  • Enfermedades metabólicas.
  • Algunos tipos cánceres.
  • Diabetes mellitus tipo 2 (DM2).

El control de la dieta, el ejercicio aeróbico de baja intensidad y la modificación de nuestro estilo de vida sedentario por uno más activo (caminar, hacer piscina, subir escaleras…) siguen siendo los pilares del tratamiento de la obesidad (prescrito por los médicos) para mejorar nuestra salud y calidad de vida.

Sin embargo, los resultados, según este artículo, nos revelan que la pérdida de peso (grasa del organismo) derivada de este control es modesta y liviana, siendo la mejora de la capacidad cardio-respiratoria la principal causa para la disminución de la grasa corporal y por consiguiente de la obesidad.

De lo que se trata es de cambiar el concepto perder peso por perder grasa corporal de nuestro organismo ya que es la culpable de la obesidad y, por consiguiente, de la aparición de enfermedades cardiovasculares.

Lo que debes saber…

  • Los entrenamientos que combinan ejercicio aeróbico de alta intensidad y ejercicios de fuerza con cargas altas producen efectos beneficiosos superiores a cualquier otra modalidad de ejercicio.
  • Basarse únicamente en el control de la dieta y en la adopción de un estilo de vida más activo (subir escaleras, caminar más…) son medidas que muestran resultados modestos y livianos.
  • Se trata de cambiar el concepto perder peso por perder grasa corporal ya que es la culpable de la obesidad y, por consiguiente, de la aparición de enfermedades cardiovasculares.

J.Á. Aguilar Luna

Licenciado en en Ciencias de la Actividad Física y el Deporte
Colaborador de Teladoc Health