6 Min de lectura | Las dietas hiperproteicas cobraron fuerza en los años 80 como un nuevo método para adelgazar, aunque rápidamente hubo controversia por los problemas de salud que podían presentar algunas personas. Existen diferentes modalidades, más o menos estrictas, pero la más conocida es la Dieta Dukan.

¿Qué se considera dieta hiperproteica?

La definición de “dieta hiperproteica” es aquella que ingiere una cantidad mayor de proteína que las Ingestas diarias recomendadas (IDR). Aunque estas IDR sean distintas en función del organismo que las define. Por ejemplo, la Organización Mundial de la Salud (OMS) aconseja un consumo de 0,83 g/kg por peso/día para adultos sanos y otros autores han consensuado una IDR de 1,0 a 1,2 g/kg por peso/día.

Además, no debemos olvidar la necesidad de adaptar la dieta a cada persona, pues un deportista, por ejemplo, puede llegar a necesitar entre 1,5-2 g/kg por peso/día, pese a estar por encima de las IDR de la población general.

Una vez tenemos clara la definición de dieta hipeproteica, podemos entender fácilmente que a día de hoy no existe un solo tipo de dieta hiperproteica. Algunas se siguen considerando poco saludables, y otras pueden ser una modalidad más de dieta, siempre que esté supervisada por un dietista nutricionista y adaptada a la persona y sus necesidades, por lo que debemos diferenciar aquellas que pueden ser saludables de las que no.

Dieta hiperproteica clásica (dieta tipo Dukan)

Es una dieta hiperproteica muy restrictiva, distribuida por fases.

Primera fase

Ofrece resultados inmediatos, dura de 2 a 7 días y promete resultados de pérdida de peso de 1,5 a 4 Kg. Sólo se permiten comer 72 alimentos ricos en proteínas y 1,5 cucharadas de salvado de avena al día. También se aconseja realizar 20 minutos de actividad física al día.

Segunda fase

Sólo se permite comer 72 alimentos ricos en proteínas y se le suman 28 verduras y hortalizas. Se combinan días en los que sólo se ingiere proteína con días en que se toma proteína con verduras, más 2 cucharadas de salvado de avena al día. Se aconseja realizar 30 minutos de actividad física al día. La pérdida de peso prometido es de 1 Kg a la semana de promedio, y es el propio paciente quien decide durante cuánto tiempo desea hacerla. Por cada Kg que desee perder debe realizar esta fase 7 días, es decir, que si debe perder 20 Kg, realizaría esta dieta 140 semanas…

Tercera fase

Se propone esta fase como la de consolidación con la idea de evitar el efecto rebote. La duración es de 10 días por cada Kg perdido, y se reintroducen alimentos como los cereales, la patata, la fruta y comidas libres, manteniendo los jueves una ingesta exclusiva de proteína. Se aconseja realizar 25 minutos de actividad física al día.

Cuarta fase

Es la última fase y se proponen tres acciones para estabilizar el peso durante toda la vida, ya que, si no es así, no se podrá mantener el peso perdido. Las acciones son:
Tomar 3 cucharadas de salvado de avena al día.
Andar 20 minutos al día.
Mantener los jueves una ingesta exclusiva de proteína.

distintos tipos de proteinas

Efectos de la dieta

Aunque consigue reducir el peso en poco tiempo, puede implicar:

Diferentes puntos de vista

Son muchas las entidades referentes en el ámbito de la alimentación y la medicina que se posicionan en contra de este tipo de dieta.

  • La Agencia Francesa para la Seguridad Alimentaria, del Medio Ambiente y Ocupacional considera que la dieta propuesta por el Sr. Dukan (entre otras dietas) puede comportar desequilibrios nutricionales y poner en riesgo la salud por la probabilidad de padecer alteraciones somáticas, psicológicas, hormonales, de crecimiento o de rendimiento.
  • La Asociación Española de Dietistas-Nutricionistas indica que “ninguna de las bases de datos científicas españolas o internacionales (Elsevier, Excelenciaclinica.net, Guías de práctica clínica en el Sistema Nacional de Salud, Scielo, Scirus, ScienceDirect, clinicaltrials.gov, PubMed) contiene estudio alguno que haga referencia a esta dieta o que apoye su eficacia (obviamente, las palabras de su autor y las experiencias personales de sus testigos o de otros individuos concretos no tienen ninguna validez desde el punto de vista de la evidencia científica o de la salud pública)”.
  • La Asociación Británica de Dietética (British Dietetic Association) incluye la dieta Dukan como una de las 5 peores dietas a evitar.

Por otro lado, una dieta alta en proteínas o hiperproteica adaptada a las necesidades del individuo, basada en proteína de buena calidad como las carnes magras, pescados, huevos o proteínas de la leche junto con proteínas vegetales (soja, lentejas, garbanzos, etc.) para obtener una buena fuente de aminoácidos, sin excluir otras fuentes de alimentos como los vegetales, frutas y grasas de calidad puede ser una estrategia alimentaria que puede producir efectos positivos en la salud.

Posibles efectos positivos siguiendo una dieta hiperproteica saludable

  • Induce una mayor pérdida de peso y grasa corporal. Gracias a que la proteína es más saciante que los hidratos de carbono y las grasas, como consecuencia se reduce la ingesta de alimentos y con ello el aporte calórico total de la dieta.
  • Prevención frente a enfermedades coronarias siempre y cuando no se asocien al consumo de grasas saturadas ni carnes ultraprocesadas (hamburguesas, salchichas tipo frankfurt, embutidos, etc.). Las dietas hiperproteicas bien formuladas mejoran el perfil lipídico ya que ayudan a disminuir el colesterol total, el colesterol LDL y los niveles de triglicéridos. Además, estos efectos se ven potenciados si se realiza ejercicio de fuerza ya que este entrenamiento ayuda a aumentar la masa, fuerza y la potencia muscular, mejorando la composición corporal e incrementando también los niveles de colesterol HDL, lo que se traduce en una reducción del riesgo cardiovascular.
  • Mejora la resistencia a la insulina: según a la revista Diabetes Care (2017), el consumo de proteínas parece incrementar (nivel de evidencia B) los niveles de respuesta a la insulina, por lo que en personas con diabetes tipo 2 se podrían recomendar dietas con un consumo de proteínas entre 1-1,5 g / kg /día siempre y cuando no sufran ninguna patología renal.

Existe cierta controversia acerca de que una alimentación hiperproteica ocasione daños renales en personas sanas a largo plazo ya que la evidencia científica actual no ha podido demostrar de forma clara esta relación. En la actualidad, ingestas proteicas de 3 g de proteína/kg de peso/día en personas sanas se consideran seguras para la función renal, aunque no es necesario sobrepasar ingestas superiores a los 2,5 g de proteína/kg de peso/día ya que no existe ningún beneficio por consumirlo.

También se requieren más estudios para conocer el exceso proteico en la salud ósea, ya que el consumo de proteínas genera una serie de mecanismos para eliminar el amoniaco en forma de urea, y para este proceso participa el citrato cálcico de nuestros huesos, con lo que se relaciona una mayor ingesta de proteínas a una menor densidad mineral ósea.

Sin embargo, algunos estudios recientes han afirmado que esta acidificación podría ser compensada por otros nutrientes de la dieta como los vegetales y las frutas y que, además, llevando a cabo una dieta hiperproteica, pero con un aporte suficiente de calcio, potasio y otros minerales, no se producen efectos negativos sobre los huesos sino más bien al contrario: podría ser beneficiosa a largo plazo para la salud ósea.

Lo que debes saber…

  • Una dieta hiperproteica clásica, es una dieta desequilibrada, desaconsejada y que no beneficia a largo plazo a la salud, es más, puede perjudicar.
  • Una dieta alta en proteínas de buena calidad, equilibrada adaptada a las necesidades individuales de la persona, que no excluya alimentos como los vegetales, frutas y grasas de calidad puede ser una estrategia alimentaria que puede producir efectos positivos en la salud.
  • Una dieta hiperproteica saludable puede favorecer la pérdida de peso, prevenir frente a enfermedades coronarias, o mejorar la resistencia a la insulina, siempre, claro está, que el resto de la dieta sea equilibrada y saludable.

Mónica Carreira
Diplomada en Nutrición Humana y Dietética
Master en Nutrición pediátrica y Nutrición deportiva
Nutricionista consultora de Teladoc