3 Min de lectura | Cuando el enzima lactasa no se encuentra en el intestino la digestión de la lactosa se convierte en un problema

¿Qué es?

Es la ausencia en el intestino de la enzima lactasa, que se encarga de digerir la lactosa.

La lactosa es el azúcar de la leche y sus derivados. Para digerirla, el organismo necesita una enzima que se llama lactasa y que la transforma en glucosa y galactosa.

Cuando el enzima lactasa no se encuentra en el intestino la ingesta de lactosa es un problema porque no se puede digerir correctamente. La intolerancia a la lactosa no es una alergia, es una enfermedad del intestino

No es una enfermedad común en los bebés o niños.

Déficit de sacarasa-isomaltasa

Es la ausencia de los enzimas sacarasa e isomaltasa. Estos son los encargados de digerir los hidratos de carbono sacarosa e isomaltosa. Los síntomas son similares al déficit de lactasa: diarrea acuosa, dolor e hinchazón abdominal. El tratamiento es evitar la ingesta de estos azúcares. Este déficit suele ser transitorio y mejora la tolerancia de sacarosa e isomaltosa con el tiempo.

Déficit de enteroquinasa

Existe una escasez del enzima enteroquinasa, que es la encargada de la digestión de las proteínas. Su déficit provoca diarrea y escasa absorción de proteínas; esta situación puede desencadenar una desnutrición en el niño hipoproteica con pérdida de peso, proteínas bajas en la sangre y edemas.

Causas

Puede ser de causa congénita, en la que la lactasa falta desde el nacimiento (es una situación muy rara), o bien, puede ser un déficit adquirido. En estos casos existe una disminución progresiva de la lactasa de las células de la mucosa intestinal a partir de los dos o tres años sin que se conozca la causa. El déficit adquirido puede ser parcial o total.

Síntomas

Los síntomas pueden variar de unas personas a otras, pero lo más frecuente es el dolor abdominal, la diarrea acuosa explosiva y la hinchazón del abdomen tras comer alimentos ricos en lactosa: leche y derivados.

Los síntomas suelen aparecer entre los 30 minutos y las 2 horas tras la ingesta y desaparecen por completo entre las 3 y 6 horas.

Esto es debido a que la lactosa, que no se ha digerido en el intestino delgado, pasa al colon (intestino grueso) y allí las bacterias de la flora intestinal la fermentan y producen gases.

Tratamiento

El tratamiento, una vez diagnosticado por el Pediatra, es evitar la lactosa. Existen leches especiales sin este azúcar que se pueden ofrecer al bebé. En el caso de un déficit parcial, algunos niños toleran los derivados lácteos (yogurt o queso) porque tienen una menor cantidad de lactosa que la leche.

Déficit transitorio de lactasa

En los casos de diarrea prolongada (mayor de 14 días) la mucosa del intestino puede quedar muy dañada y el niño puede presentar un déficit de lactasa. Esto causará una intolerancia a la lactosa pero será durante un tiempo limitado, hasta que la mucosa y la flora intestinal se recuperen por completo.

El tratamiento en estos casos es el mismo: evitar la leche y sus derivados hasta la recuperación total del intestino.

 

Dra. Esther Martínez García
Especialista en Pediatría
Médico consultor de Advance Medical