3 Min de lectura | La vagina se va distendiendo progresivamente durante el embarazo para prepararse para el parto. Al final de la gestación hay un aumento de secreción vaginal con un aspecto blanco y espeso, que juega un papel importante en el control de […]

La vagina se va distendiendo progresivamente durante el embarazo para prepararse para el parto. Al final de la gestación hay un aumento de secreción vaginal con un aspecto blanco y espeso, que juega un papel importante en el control de la flora vaginal. Aumentan las glándulas del cuello uterino y en tercer trimestre segregan gran cantidad de moco que se acumula en el canal cervical y forma el tapón mucoso.

 

El útero recibe una gran cantidad de sangre, que pasa de ser de un 1% del volumen total de sangre sin gestación al 20% a término.

 

En tercer trimestre aumenta la demanda de calcio y fósforo por parte del feto para la formación de sus huesos por lo que deben aumentarse en la dieta.

 

Se produce una hinchazón o edemas en las piernas y pies debido a que la compresión del útero sobre la vena cava dificulta el retorno venoso, esto es más acusado al final de la jornada y mejora en reposo. Este edema puede producirse en las manos, produciendo en algunos casos el síndrome de túnel carpiano, sensación de dolor o adormecimiento de las manos, más frecuente de noche o por la mañana, debido a la compresión del nervio mediano. En la cara también aparece un edema en párpados, labios… dando la cara típica de la embarazada.

 

Esta presión del útero sobre el retorno venoso produce también las varices, que dependen de la predisposición de cada mujer, debido a la distensión de las paredes de las venas y al aumento del volumen de sangre. Suelen aparecer en las extremidades inferiores y también son frecuentes en la vulva.

 

Las hemorroides se ven agravadas por la dificultad en el retorno venoso, por lo que puede aparecer dolor, picor o escozor e incluso sangrado.

 

Es también habitual que aparezca el prurito, es decir picor en la piel del que no se conoce la causa pero probablemente debido al estiramiento de la piel. La línea negra es más evidente y puede aparecer vello en el abdomen.

 

El aumento de volumen del abdomen produce una compresión de la caja torácica, que puede producir sensación de ahogo. La respiración es más superficial y varía la composición habitual de los gases en sangre. Al distenderse también la caja torácica puede aparecer dolor costal o a nivel de la musculatura intercostal, por la compresión de los nervios intercostales, es la «neuritis del intercostal».

 

Los dolores de espalda se acentúan, si solo se producen a nivel lumbar se denomina lumbalgia, pero si el dolor se irradia a lo largo de la nalga, el muslo y la pierna hasta llegar al pie es una ciatalgia por la compresión del nervio ciático.

 

Durante el tercer trimestre aparecen las contracciones de Braxton-Hicks, se nota la tripa que se endurece, sin una regularidad y más frecuentemente al caminar o hacer ejercicio. Las molestias en la pelvis y pinchazos y calambres en la vagina también son habituales.

 

 

Dra. Inés Bombí

Especialista en Ginecología y Obstetricia

Médico consultor de Advance Medical